Una rata se comió mi aguacate
Sé que esto no tiene nada de artístico pero es algo que necesito contar.
Tenía hambre, me gusta cenar pany leche pero ayer quería algo con más sabor, mi mamá me dijo que había un aguacate en la cocina, en la "piedra" (así le llamamos a la barra forrada de azulejo que sirve de mesa en la cocina de mi casa y que por cierto está al lado de la estufa), lo busqué por unos diez minutos, en la piedra, en el refri, en la mesa, en el piso, y no lo encontré, con un poco de enfado le pregunté a mi mamá que dónde exactamente estaba el aguacate, ella repitió que en la piedra "al lado de la estufa".
La estufa tiene antecedentes de servir como refugio a las ratas que vienen del otro lado de la calle buscando comida. La navidad pasada, oímos auna rata por primera vez (en esta estufa, porque es nueva), no le dimos importancia y esperábamos que se fuera algún día. La rata desafiaba nuestra paciencia cada vez que con un ruido irritante roía algo dentro de la estufa. Un día sacamos la rata, con todo y estufa, y luchamos cuerpo a cuerpo para sacarla de la estufa, la rata era aferrada y no quería irse, tuvimos que desarmar la estufa y encontramos dentro toda clase de cosas, desde tortillas duras hasta huesos de pavo de 15 cms.
En fin, la rata de ayer me hirió profundamente, yo deseaba tanto hacerme una torta de aguacate que cuando pensé que mi mamá estaba confundida con respecto al hermoso vegetal (¿o fruta?) decidí irme a dormir triste, ya me iba pero tuve que mirar el espacio entre la estufa y la piedra y ver que el aguacate estaba atorado entre las dos, cuando lo tomé y lo miré en su totalidad pude ver que tenía unas horrorosas mordiditas de rata, se podía ver el hueso de mi probre aguacate, por un instante pensé en cortar el pedazo mordido por la rata y hacerme mi torta, pero no pude, lo tiré a la basura.
Esa asquerosa rata había tratado de meter mi aguacate en su guarida pero el aguacate no cabía, así que supongo que lo iba a comer hasta que fuera lo suficientemente pequeño para llevárselo, otra vez movimos la estufa y la rata ya tenía ahí dos papas y no sé que más.
Ninguno tuvimos un final feliz, la rata fue muerta por mi salvaje madre, yo me fui a dormir sin cenar, mi aguacate se fue a la basura, mi madre sigue desvelada del trabajo que le costó matarla.






catartica . dijo
Joooeeee con la rata, que animal más malo, a mi los ratoncitos me encantan pero las ratas me dan miedo, yo tampoco me habría comido el aguacate.
Un beso
1 Marzo 2007 | 02:42 PM