El arte contemporáneo de todos los días
De las mesas temáticas del TACO.
Máximas de Carlos Blas- Galindo:
24 de junio de 2009
El arte contemporáneo tiene más reglas que el arte de otros tiempos.
El arte contemporáneo en el mundo actual requiere de institucionalización (mainstream).
El manejo de la legitimación de la obra artística por parte de los curadores llega a caer en el cinismo, en lo vano, lo vacío.
El arte contemporáneo es en exceso intelectivo.
El arte del mainstream es homogéneo, tiene una equivalencia global.
El poder cultural es uno de los brazos del poder político mundial.
El arte contemporáneo es hiperespecializado. Es ecléctico, es híbrido pero sobre todo es individualista.
El galerista tiene ahora mayor ingerencia para decidir lo que es arte, basado en un interés de capital.
Ante esta situación claramente definida, rígida y cerrada debemos demostrar que este sistema es vulnerable.
Se deben expandir los límites de lo artístico.
Ante el exceso intelectivo se propone lo sensible.
"La gente de la calle (la gente común) es muy sensible al arte contemporáneo siempre y cuando no llegue Cuahutémoc Medina a decirlo".
