Lo que pasa cuando se tiene un trabajo
No cabe duda de que un trabajo lo hace respetable a uno y más si se es una maestra de secundaria, nunca me imaginé ahí y no espero estar más de dos años pero la atención que le dan a uno es magnífica. Los escuincles (así les digo de cariño a mis alumnos, no es en mal plan aunque en el diccionario dice que es despectivo, no le hagan caso) son todavía crédulos y cualquier cosa que salga de mi boca es tomada con seriedad, eso es también para causar miedo porque aunque eso de ser maestra no sea lo mejor que me ha pasado en la vida sí reconozco que no quiero decirles cosas estúpidas, que quiero decirles algo que les sirva, que sea útil, pero que no sea mentira, que no sea falso, porque pobres chamacos, aun creen en los Reyes Magos.
Se siente re bonito que digan que "la de artes" les cae bien, pero cómo no, si nunca los regaño, siempre les pongo diez y nunca repruebo a nadie, y no es que sea "barco" sino que no me preocupa tanto la calificación pero sí me preocupa que aprendan y por eso preparo mis clases, los estimulo a que trabajen en la clase, a que participen, a que no se duerman y gasto la mitad de mi quincena en material, en libros y frutas de plástico y esas cosas. Como sea, los dos años que planeo estar voy a hacer lo mejor que pueda, porque igual, uno no puede ser buena gente para siempre, al menos no en las mismas situaciones.
En fin, todo el mundo me respeta, me dicen "maestra", "profesora" y yo me siento una escuincla también, todavía no me acostumbro y volteo atrás a ver a quien le hablan y no hay nadie más que yo. Y el sueldo, el sueldo es bueno, le pagan a uno cada quincena, y no sé porqué se quejan los maestros si no está tan mal, y algunos ni hacen nada, no van o llegan tarde y otros que sí van y llegan temprano son malos, dan miedo, a mí me dan miedo y a los alumnos también, y prefiero no relacionarme con nadie nunca, salgo al recreo y tomo mi lechita fuera del taller y vigilo que no se besen los niños con las niñas, eso dijeron en la junta de consejo que hiciéramos, que vigiláramos, porque lo de tomar leche en el recreo creo que no se puede hacer, o quien sabe, porque no conozco los lineamientos y ni sé dónde buscarlos, nadie me los dio, nadie me dijo nada de lo que tenía que hacer y mi amiga que es maestra me dice que tengo suerte porque en su escuela sí están bien vigilados. Me hubiera gustado un curso de capacitación, con una carpeta que contuviera el reglamento y todo eso, se supone que yo lo debo de saber, pero no lo sé y lo voy a averiguar, tal vez mañana.
