MACO 2011
Un profesor tienen poder, yo siempre pensé que los profesores eran lo más cercano a un santo y yo, que no tengo religión, los adoraba a ellos hasta que un día descubrí que sólo eran personas. Y yo, persona también, trato de que los niños no me idealicen pero: o yo de veras sé mucho o ellos de veras saben muy poco porque casi siempre me respetan y aceptan mis argumentos sobre porqué es mejor decirles que se callen a que guarden silencio, por ejemplo. En fin, todo esto porque como actividad extraescolar los invité a MACO, les hice las advertencias pertinentes, que fueran con papás, que desayunaran en casa, que no llevaran mochilas, que fueran cómodos y, desde luego, que no rompieran nada. No hubo tiempo de hablar mucho sobre los resultados porque las vacaciones llegaron prematuramente pero pude hablar con un grupo y fue gratificante, los niños estaban felices, especialmente los que son un poco más críticos, tenían comentarios acerca de la ubicación del lugar, la calidad de la obra, la finalidad del evento y una niña hasta reconoció la falta de algunas temáticas que ha visto en museos. Sus opiniones son planteadas en un lenguaje muy básico pero contundente, no dan rodeos ni son pretenciosos, reconocían con orgullo que lo mejor de MACO fue ver a Ludwica Paleta, al Vochol, a la "bola brillosa que mareaba", etc.
Aunque generalmente las obras que se presentan en MACO no son propias para la contemplación ellos, mis alumnos, se embelesaron con aquellas que representaban un mayor esfuerzo técnico y mostraban más complejidad visual, los graffitis bordados fueron un éxito a diferencia del cuadro de aluminio de colores que nadie recuerda y que todos fotografiaron porque se atravesaba para captar al arbol de vidrio rojo.
Estoy satisfecha de que hayan ido sólo los que querían ir porque de veras lo disfrutaron, les mencioné la importancia de la feria y de recorrerla a sus posibilidades, les dije que las obras ahí estaban a la venta pero no pensé que investigarían algunos precios, me sorprendió que recordaran el costo de algunas de las que más les gustaron y el recuerdo de sus ojos de sorpresa al hablar de dólares me saca una sonrisa.
No pretendo formar consumidores de arte de ningún tipo, sé que su destino está condicionado, están atados a sus condiciones socioeconómicas y no me gusta venderles cuentos de hadas pero tampoco los desanimo, porque creo que aunque la escuela tal como la conocemos debería desaparecer, como dice Juan Ramírez Carbajal, aún es instrumento de cambio, todavía podemos iniciar la revolución en sus cabecitas.


Fotos cortesía de Emiliano.

israelt dijo
Hola, gracias por tu comentario, espero recuerdes quien rayos soy jeje… en fin pues de vez en cuando visito tu pagina para ver qué hay de nuevo :D… y pues sabes creo que no he visto o quizás no me he fijado bien, pero no veo ninguna obra tuya ¿por qué?, creo que deberías también publicar algún día algo de lo que haces, aparte de tu docencia como maestra.
Atte. israelt
10 Mayo 2011 | 11:18 PM